"La frontera es una herida abierta..."

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Hola amigos, me llamo Victoria, o "Toya". Hace poco me uní al equipo de Abara y estoy disfrutando cada segundo. Me gustaría compartir con ustedes algo de mi historia y por qué tiene sentido para mí estar en Abara.

Gloria Anzaldua escribió una vez "La Frontera es una herida abierta". (La frontera es una herida abierta...)

¿Recuerdas aquellos años en los que escuchabas "Ciudad Juárez, una de las ciudades más peligrosas del mundo"? Pues bien, Tenía 10 años cuando estalló la violencia en mi ciudad. Ocurrían cosas horribles en toda la ciudad y, sin embargo, como era un niño, mi mente no podía comprender la magnitud de la violencia que me rodeaba. Sin embargo, sí recuerdo haber tenido muchas pesadillas, concretamente sobre tipos que entraban en nuestra casa para hacer cosas malas. El arte, contar historias y tener una comunidad (mis amigos y mi familia) se convirtieron en mi refugio seguro durante esos años.

En medio del miedo y la violencia, aún pude captar los bellos momentos de la vida. Tengo un recuerdo muy claro de mi padre y yo yendo al "Superette" a comprar unos bocadillos. Fue en uno de esos días calurosos de verano que tenemos aquí en el desierto. Durante aquellos años, el gobierno federal enviaba a los militares para salvaguardar la ciudad, por lo que circulaban en sus vehículos militares, a veces incluso en tanques militares. Cuando volvíamos de la tienda al coche, había un vehículo militar aparcado justo a nuestro lado. Recuerdo que los miré y me di cuenta de que sudaban mucho y se lo dije a mi padre. Mi padre dijo que debíamos comprarles algo fresco, y yo, que era un niño, por supuesto sugerí un helado. Volvimos a la tienda a comprar helado y cuando nos acercamos a ellos para darles el helado se notaba que estaban de los nervios. No podían creer que les hubiéramos traído helado. Nos dieron las gracias y empezaron a comerse el helado. Recuerdo que los miré y ahora tenían una sonrisa en la cara.

Ilustración realizada por Victoria De Anda (2020)

Siempre recurro a ese recuerdo para reflexionar sobre la humanidad incluso en escenarios de guerra. Sí, los humanos son capaces de hacer muchas maldades, pero también ríen, aman e incluso comen helado.

No fue hasta que crecí cuando empecé a entender la política que había detrás de tales horrores. En lugar de odiar mi ciudad, quería entenderla mejor. Por eso decidí estudiar una licenciatura en antropología con especialización en ciencias políticas en la UTEP. Más tarde hice un máster en América Latina y estudios fronterizos. Me di cuenta de que cuando empiezas a estudiar la violencia, es imprescindible estudiar también la paz. Van de la mano. Así, poder estudiar las historias de la frontera de la que soy me hizo darme cuenta de lo resistente que es mi comunidad. En la frontera están ocurriendo cosas maravillosas y estoy orgullosa de ser una de ellas. fronteriza.

Abara me ha dado un espacio para compartir la historia de mi comunidad sin perpetuar los estereotipos y el estigma que la rodean. Sí, las ciudades fronterizas pueden ser caóticas, pero dentro de ese caos puede haber belleza. La construcción de la paz no es estática ni lineal, sino que cambia constantemente.. Así pues, mi esperanza es seguir trabajando por esa paz en mi comunidad fronteriza.

Quisiera terminar reflexionando sobre la vida y la defensa de Martin Luther King Jr.que fue un gran ejemplo de resolución de conflictos y consolidación de la paz. Tendemos a olvidar que Los espacios altamente volátiles y violentos, como las fronteras, son espacios más propensos a buscar la justicia social y la paz. El sueño es hacer justicia a una comunidad fronteriza que ha sufrido y, al mismo tiempo, poner de relieve su resistencia y belleza.

"Nuestras vidas empiezan a terminar el día que nos callamos sobre las cosas que importan"

- Martin Luther King Jr.

Saludos,

Victoria "Toya" De Anda

Asistente administrativa y de investigación, Abara