Sobre la fe en la frontera

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por Clara Duffy Conectadora de Refugios + Facilitadora de Encuentros Fronterizos, Abara

Versión inglesa

Creo que responder por fe, sobre chocándose con (o encontrándose con) alguien necesitado, debe requerir compasión, o co-sufrimiento. Esto lo aprendí en parte de un pastor y director de albergue que conocí en Ciudad Juárez este año. En primer lugar, el pastor Juan ve a la gente.

"Aparte de todo el dolor de venían recorriendo, desde donde salieron, hasta llegar a esta frontera, que fue realmente un movimiento muy difícil para ellos...incluso expusieron su vida más de una vez. Algunos llegaron enfermos, lastimados, y sin esperanza..."

(Más allá de todo el dolor del que huyen en el lugar que abandonaron... llegar a esta frontera es en verdad una maniobra muy difícil para ellos. Están poniendo sus vidas en peligro una y otra vez, y llegan aquí enfermos, heridos y sin esperanza).

En segundo lugar, el pastor Juan permite que ver a la gente le mueva a la acción.

En su contexto, actuar con compasión significa que el pastor J y la pastora D pueden aceptar más huéspedes sin saber si tendrán comida suficiente para todo el día. Esto no tiene sentido según ninguna métrica o lógica humana: su co-sufrimiento ha significado hacer camas en el suelo para los recién llegados, una y otra vez, porque la compasión no siempre cabe dentro de números limpios o códigos o reglamentos.

"Y Dios ha seguido mandando la ayuda, como se ha ido necesitando".

(Y Dios ha ido enviando la ayuda, en los momentos en que se ha necesitado).

Creo que aquí hay una brecha que vale la pena reconocer. Podemos creer con la cabeza que Dios proveerá a nuestras necesidades. Podemos afirmarlo en las Escrituras y en la historia. Pero, ¿nos moveremos fielmente en la brecha entre la necesidad y la providencia?

Veo ese tipo de fe en el pastor Juan y en Pastora Dolores: acoger al forastero ANTES de que tenga todo lo que necesita. Creo que esto se debe a que la naturaleza de su co-sufrimiento, su compasión que brota de la fe en un Dios sufriente, no les permitirá dar la espalda al forastero que llama a su puerta. Ya están demasiado entregados a Dios, cuyo carácter es dejar la comodidad y salir a nuestro encuentro en nuestra debilidad y necesidad. Así que, con fe, están actuando en la brecha, cuando las necesidades aún no están cubiertas, confiando en que Dios proveerá. ¡Qué fe tan verdadera y excepcional muestran nuestros amigos aquí en la frontera! Gracias a Dios por el pastor Juan y la pastora Dolores.

Versión española

Yo creo que responder en fe, cuando se choca con alguien en necesidad, debe requerir compasión, o co-sufrimiento. Aprendí esto en parte de un pastor y director de un albergue, quien conocí en Juárez este año. Primeramente, Pastor Juan ve a la gente.

"Aparte de todo el dolor que venían recorriendo, desde donde salieron, hasta llegar a esta frontera, que fue realmente un movimiento muy difícil para ellos...incluso expusieron su vida más de una vez. Algunos llegaron enfermos, lastimados, y sin esperanza..."

Segundo, es la decisión del pastor de ver a la gente que lo mueve a acción

En su contexto, esta acción, centrada en compasión, significa que Pastor Juan y Pastora Dolores a veces aceptan más huéspedes sin saber si tendrán comida suficiente para el día. Esta decisión no tiene sentido según ninguna métrica o lógica humana. Su "co-sufrimiento" ha significado poner colchonetas en el piso para nuevas llegadas, una y otra vez, porque la compasión no siempre cabe en números limpios, o códigos o regulaciones.

"Y Dios ha seguido mandando la ayuda, como se ha ido necesitando".

Creo que aquí hay una brecha digna de reconocer. Podemos creer en nuestras mentes que Dios proveerá para nuestras necesidades. Podemos afirmarlo en las escrituras y en la historia. ¿Pero nos moveremos en fé, en la brecha entre la necesidad y la providencia?

Veo esta clase de fe en Pastor Juan y Pastora Dolores - dándole la bienvenida al extraño ANTES de que tengan todo lo que necesiten. Creo que esto pasa porque la naturaleza de su co-sufrimiento, su compasión que fluye de fé en un Dios que sufre, no les deja negar al extraño tocando su puerta. Ya están demasiado rendidos a Dios, cuyo mismo carácter es dejar a la comodidad y acercarse a nosotros en nuestra debilidad y necesidad. Entonces en fé, están actuando en la brecha, aún cuando las necesidades no son cumplidas, confiando que Dios proveerá. ¡Qué fé tan verdadera y excepcional se ve en nuestros amigos aquí en la frontera! Gracias a Dios por Pastor Juan y Pastora Dolores